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CONOCE ESTA HERMOSA ALFARERÍA DE NUESTROS ARTESANOS OAXAQUEÑOS: ¡EL BARRO NEGRO!

El barro negro de Oaxaca se elabora en la localidad de San Bartolo Coyotepec a 11 km de Oaxaca capital. Aquí la gran mayoría de los hogares son artesanos, desde los más adultos hasta los más pequeños de la casa, y donde cada casa o taller existe una especialidad en algún área de esta alfarería ancestral. Históricamente este pueblo era una aldea zapoteca y antiguamente como hasta hoy, los artesanos continúan extrayendo el barro de una mina al aire libre que está en las faldas del Cerro del León, la cual los provee de su material de trabajo.

Los orígenes de la cerámica negra mexicana provienen de diversos yacimientos arqueológicos con restos de vajilla doméstica de los zapotecos y mixtecos de los Valles Centrales,​ con una producción de color mate gris de notable resistencia.​

En 1950, Rosa Real Mateo de Nieto (más conocida como doña Rosa) descubrió que se podía cambiar el color y el brillo de las piezas puliéndolas y cociéndolas a una temperatura ligeramente más baja. Justo antes de que la pieza de barro se seque por completo es pulida con una piedra de cuarzo o algún otro objeto liso.


El color del barro negro se debe a propiedades del barro en sí y no a colorantes, el proceso de fabricación de las piezas es largo y requiere una enorme habilidad por parte del artesano. Para moldear el barro se inicia con la limpieza de la arcilla, para quitar las piedras o impurezas lo cual puede llevar hasta un mes de remojar y sedimentar el barro, una vez limpio el barro se remoja para ablandarlo y se amasa hasta que se vuelve suave y luego se moldea con la forma que la pieza tomará, cuando está lista la pieza, se le pasa una esponja húmeda para proceder a calarla, esgrafiarla o rayarla. La hermosura de su brillo resulta de haberla bruñido (pulido) con una piedra curva de cuarzo lo que comprime la superficie del barro. Una vez moldeada, se seca a la luz del sol durante cuatro días, al pasar este tiempo, la pieza se coloca en un horno (normalmente de leña) por un día a una temperatura elevada, en un horno bajo tierra completamente cerrado para que se produzca una atmósfera reductora de oxígeno; para ello es necesario sellar todas las entradas con lodo, éste proceso da lugar a un humo muy denso que impregna a las piezas y es así como se obtiene el color negro tan característico del barro de San Bartolo Coyotepec, Oaxaca.

En el proceso de elaboración se debe de cuidar mucho las condiciones en las cuales el barro empieza a perder humedad, porque si se seca muy rápido o no pierde la humedad necesaria, la pieza se rompe o agrieta y es algo que no es posible reparar por lo que la pieza de desecha, cada pieza toma alrededor de veinte días en ser finalizada.

Muchos objetos diferentes son hechos de barro negro, incluyendo ollas, silbatos, campanas, flautas, campanas, máscaras, lámparas, figuras de animales, etc., la mayoría con propósitos decorativos y no para el almacenamiento de comida y agua.​ Una excepción a esto es el uso de cántaros de San Bartolo Coyotepec para fermentar y almacenar el mezcal en muchas destilerías. Estos largos tarros no están pulidos y mantienen el ancestral gris mate, lo que les permite ser resistentes al líquido.


 
 
 

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